Plataforma fintech de intercambio de divisas y criptomonedas en Panamá. No es un sitio web: es un producto financiero completo, con operaciones reales corriendo todos los días.
El reto
El negocio empezó en Wix como prueba de concepto. Funcionaba, pero no podía crecer: cada solicitud de cambio se gestionaba a mano por WhatsApp, sin trazabilidad, sin tiempos comprometidos y sin forma de verificar identidad. El cliente no sabía cuánto iba a recibir hasta que alguien le respondía, y no había manera de saber en qué punto estaba su operación.
Lo que construí
- Plugin propio a medida — no una plantilla comprada. Motor de cotización, gestión de solicitudes y panel administrativo escritos desde cero.
- Certeza antes de pagar — el cliente ve exactamente cuánto recibe, con qué comisión y en cuánto tiempo, antes de transferir un dólar.
- Reloj de SLA público — compromiso de tiempo real, activo de lunes a sábado de 8:00 a 20:00 hora de Panamá, sostenido por tareas automáticas que corren cada cinco minutos.
- Asignación tipo concierge — cada solicitud tiene un responsable, notificaciones automáticas por etapa, aviso proactivo si hay demora y solicitud de feedback al cerrar.
- Nueve métodos de pago conectados — Banco General, ACH Panamá, ACH Xpress, Yappy, Binance Pay, Zinli, PayPal, Skrill y Airtm, en ambas direcciones.
- Verificación de identidad (KYC) con archivos privados protegidos, autenticación en dos pasos para administradores y cálculo monetario de precisión exacta.
- Descubrimiento por IA — el sitio publica un índice curado para que los asistentes de inteligencia artificial lo encuentren y lo entiendan correctamente.
El resultado
Una operación que antes vivía en conversaciones sueltas de WhatsApp ahora funciona como un servicio financiero serio: el cliente sabe qué recibe, cuándo lo recibe y quién lo está atendiendo. El equipo dejó de responder lo mismo cien veces y pasó a gestionar excepciones.
La plataforma está en producción y en evolución continua, con despliegues respaldados y verificados. Es el sistema que uso como referencia cuando alguien me pregunta si puedo construirle algo de verdad.
¿Tu negocio necesita algo así? Hablemos 30 minutos — te digo con franqueza si es viable.